Saludos a nuestros lectores y seguidores. Ha faltado tiempo para documentar las actividades intensas, en procura de defender adecuadas condiciones de vida y nuestros derechos humanos, ciudadanos, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales, dada la grave situación de indefensión y vulneración del Estado de Derecho, que afecta a todos los venezolanos desde hace años.
En este 2026 vemos que tras años de engaños, mentiras, tensiones, injusticias, postergaciones y la falta de reconocimiento y ocultamiento de los resultados electorales de 2024, en el contexto de una intervención en el país de diversos poderes extranjeros, sin detener el deterioro apenas maquillado de la calidad de vida de la mayoría, profundizado por la falta de preparación ante los graves sismos que se produjeron el 24 de Junio , y que a todos nos tocó sobrellevar, en nuestro caso en Caracas, aunque como sabemos los daños mas contundentes se produjeron en La Guaira, con afectaciones en Miranda, Aragua, Carabobo, Falcón, Lara, Guárico, y Yaracuy, por lo que esperamos este hecho sin repetirse en esa magnitud por lo menos otros 40 años, ya que las labores de la reparación de daños, y la reconstrucción de instituciones, llevará por lo menos unos 3 a 4 años, siendo optimistas.
Por ello, junto al Frente Norte Caracas https://frentenortecaracas.blogspot.com/ con Carlos Julio Rojas y otros compañeros de acciones, iniciativas y luchas por la ciudad, de diferentes parroquias y organizaciones como Consenso, invernadero Cultural, Cumplela, Punto de Corte, nos hemos encontrado en el activismo de calle, y en la organización de foros virtuales y presenciales, con el objeto de reflexionar y accionar sobre cómo cuidar la ciudad y operacionalizar el ejercicio de los derechos ciudadanos y como pueblo, en el marco de un fracturado y debilitado Estado de Derecho, ya que es imprescindible la defensa de la vida, el respeto al Venezolano en nuestro suelo, y otros contextos, y que es vital compartir las mejores experiencias de entereza, reconstrucción y fortaleza de nuestras capacidades para el ejercer la acción necesaria por la recuperación y defensa de Venezuela.
Desde esta convicción, llamamos a todos los Venezolanos, de diferentes ideologías y formación política a la defensa y cuido de nuestros valores en el marco de una conciencia histórica responsable, y de fortalecer la organización social en las comunidades para lograr una respuesta solidaria, factible, oportuna y comprometida para la identificación de debilidades, peligros, amenazas, y riesgos, con antelación, dado el daño importante anterior a los terremotos, y posteriores a los terremotos, de unas cuantas edificaciones, casas, a lo largo de toda Caracas, ya que hemos visto la insuficiente capacidad de quienes ocupan los cargos públicos en la actualidad de hacer frente al deterioro de los servicios públicos, y al contrario por diferentes fenómenos, incluso naturales, se agravan las dificultades a atender a atender, por lo que resulta clave, generar espacios de encuentros, alianzas y de identificar acciones y actividades, planes que permitan paliar la Emergencia, y a la vez, ayudar a solventar diferentes problemáticas, mientras llega el momento de hacer respetar la voluntad nacional que se canalizará nuevamente en Elecciones libres, transparentes y auditables, y con nuevos y diferentes liderazgos.
En este sentido, en la acción en defensa de los derechos de los venezolanos a la soberanía, y la autodeterminación como pueblo, como Nación, participamos de aquellas acciones que nos permiten llevar nuestra voz en comunicaciones, cartas, consignas, y ejemplo, ante diversas instituciones y personas que le deben varias respuestas a la gente, que clama y exhorta a que se cumplan las leyes, procedimientos y acciones para la renovación del Poder Público Nacional, en la esperanza y propuestas que ello signifique una pronta mejora en las condiciones de Vida de los Venezolanos, y en particular de los Trabajadores, tras 4 años de congelamiento de los salarios por debajo de la canasta alimentaria, sin cumplir con el precepto constitucional, y cuando se ha llevado a muchos trabajadores a vivir condicionados a recibir una bolsa o algún complemento, ya que solo pagan en bonos que mantienen a muchos activos en la sobrevivencia, y a muchos jubilados y pensionados, a nivel de subsistencia, incluso de pobreza relativa y extrema.
El descontento en la calle aunque se expresa responsablemente en forma pacífica, y responsable, es hasta ahora la vía principal de una lucha heroica y estoica para solicitar se respete a los venezolanos, y las normas nacionales, como acción de resistencia y acción sostenida en lucha por nuestros derechos humanos, y en el ejercicio de deberes con la Nación, que nos inspira a seguir exigiendo el cese de las graves injusticias, muchos afectados por la represión de estos años, y que conforme a la razón, se proceda sin mas dilaciones, a liberar a los mas de 400 presos políticos, que esperaron por la Ley de Amnistía, que sin terminar de cumplirse, mientras que por otra parte, se legisla y asignan contratos millonarios para explotaciones petroleras y mineras, con quienes han formado parte de la estructura de opresión y usurpación de secuestro y daño a la Democracia en Venezuela.
Se ha hecho presencia reiterada en varios actos, y por diferentes iniciativas, frente al Ejecutivo Nacional, al Consejo Nacional Electoral, a la Asamblea Nacional, al Tribunal Supremo de Justicia, ante la Fiscalía General de la República, ante la Defensoría del Pueblo, y ante la Contraloría, por cartas, escritos, recursos, manifestaciones, que procedan a respetar los derechos de la gente, sin mayores respuestas, y con pocas acciones de rectificación en cuanto a tantos desmanes, errores, negligencias y desvíos cometidos en contra de la Nación, esperando que la tutela actual de los Estados Unidos, anhelada por muchos y temida por otros tantos, dado el grado de problemas e intervenciones en estos años de otros países en la estructura institucional como Cuba, Rusia, Irán, China, Turquía, España, Inglaterra, Haití, Guyana e inclusiva Brasil o Colombia que en respeto a la existencia de cada país, valgan las relaciones cordiales mas que dejen de interferir en contraposición a la voluntad y determinación de los Venezolanos de vivir en paz y armonía, ya que tiene que cesar la presión o la persecución ante quienes se ven forzados o inducidos a ser desplazados por el despotismo que por años viene dañando la convivencia social, nacional y extraterritorial en pesar, vergüenza y la disminución de la calidad de la vida en Venezuela.
Venezolanos y Venezolanas desean justicia, democracia, libertad y bienestar, diferentes a seguir siendo afectados en sus derechos por los intereses, guerras, y escenarios negativos creados por capitales buitres y mafias internacionales, que roban y extraen recursos, dañan a la gente con explotación laboral, drogas, negocios turbios y que contaminan el agua, aire, y lesionan las propiedades de los dueños originarios, a través de múltiples argucias... por lo que hoy es fundamental, que se respete la soberanía que reside en el pueblo, en vez de restarle valor a nuestra moneda, educación, servicios públicos, ahora convertidos en básicos, y considerar que podemos ser indiferentes a toda esa crisis provocada por la ambición y maldad desmedida de unos pocos, que se han hecho de poder para servirse y lucrarse, en vez de servir al cuido de sus connacionales.
Y aunque conocemos que esta lucha sin ser fácil, ni corta, sino de largo aliento, conocemos que muchos venezolanos, dentro y fuera del país, en respeto a nuestra forma de ser y consideración de otras naciones, seguiremos adelante por defender y cuidar nuestra forma de vida, identidades y desarrollo, del mismo modo que respetamos existan otras nacionalidades y marcos jurídicos y culturales, en la medida exista para cada ser humano, respeto a los derechos humanos y deber de hacer valer las decisiones de cada cuerpo nacional en cada territorio, por lo que bajo ese principio de respeto e integridad, lucharemos contra la injusticia, la explotación y la indiferencia, porque para nosotros es importante el amor, la verdad, la justicia, la libertad, la comunicación, la democracia y la responsabilidad