domingo, 4 de octubre de 2009

De las dificultades de vivir en Condominios y promover mejoras entre los vecinos

Como se diria a criollo, hablar de Comunidad es fácil .......mas vivir realmente en Condominio, Sector, Parroquia, no siempre es asi..ya que hace años que se desdibujo el concepto, y la gente considera que convivir es ser anónimo, pagar algo de vez en cuando, no involucrarse, y dependiendo de donde vivamos, en un barrio, en una habitación, alquilados, en propiedad horizontal, en edificios, en casas, dentro de una urbanización o asociación de vecinos, sin duda la experiencia, comporta distintas responsabilidades, ya que a veces, entre quienes habitan allí, no hay conductas idóneas entre quienes usan, y conviven un espacio común...mas si hay que hacer cumplir las normas de la LOPCYMAT, de la justa administración, de revalorizar la Propiedad, de solicitar el respeto a las NORMAS DEL DOCUMENTO DE CONDOMINIO y de hacer de cada lugar un espacio mejor para la convivencia!



El colocarse en el lugar del otro (a), de quien es el Presidente (a) del Condominio, de quien es el conserje o la conserje, de quienes son los propietarios, los familiares, los inquilinos, mas que todos viven alli a objeto de conocer entre todas las posibilidades de acción y las responsabilidades, asi como de reconocer la iniciativas, los esfuerzos que van mas allá del dinero, donde además ante las labores realizadas, hay suspicacias, malos entendidos, desconfianzas, criticidad extrema, sin duda hasta le bajan el ánimo al mas preparado activador (a) comunitario, cuando ve que cada buena acción es obviada por un desinterés, la desidia, la poca colaboración, el murmullo, el chisme y el conflicto. En contraste a cuando hay confianza, hay saludos, cariño, soliridad, alguien que te regala unas galletas, un jugo, est pendiente de tu salud y si te invita a tomar una taza de café o te es para comentar los problemas y buscar soluciones, no para reirse o divulgar el mal ajeno.

Todo ello, mucho mas si cuando se trata de beneficiar a quienes estan mas hundidos en su ignorancia o especialmente presos de su situación, en su parte, en el apartamento o casa, con su forma de vida aislada, que creen que vivir es solo cocinar, ver tv, lavar, planchar, salir a comprar algo y de vez en cuando caminar por la cuadra o ser visitado por un familiar o ir a visitarlo, medio trabajar... pero que han dejado al tiempo empeorar las cosas, por la falta de acción ante el deterioro de fachadas, vigas, lámparas, cañerias, estado de maleteros, areas comunes, ausencia de cariño a las matas, y que consideran que la inercia, es la mejor estrategia para que las situaciones que no les gustan "cambien".
Y eso significa colaborar, tener mejor disposición, si no hay dinero, contribuir con el esfuerzo, con algún recurso y mas si se conoce que los hay....dejar de vivir entre cadenas..diciendo esto o aquello es mío..mas no cuidarlo como corresponde a lo propio...este o aquel no sirve...sin ni siquiera oir a todas las partes. Decir groserias quizas la forma de relación mas común..mas quizas la menos util para lograr hacer las labores sencillas y tediosas que requiere una edificación al cabo del paso del tiempo.

Vivir en comunidad es mucho mas de cuanto tienes o debes, ni cuanto has estudiado o no, ni si pagas o no, si eres propietario o inquilino o arrimado, y de cuanto tiempo estas alli o no...de las ocupaciones y oficicios de cada quien, ya que aunque todo eso interviene, es mas aún, saber del estado del edificio, de la calle, del alumbrado público, de las autoridades, del mercado, de los riesgos, de los planes a futuro, si en realidad quieres ser una persona que contribuye a hacer de las areas comunes, en tus hábitos y en tus cuidos, espacios para el compartir o sólo unas paredes anónimas o vacias de cuido...donde el descuido sea la norma y la inacción, lo cotidiano. Pues es rescatar lo propio y lo nuestro...como forma de construir lo vivible.

Por ello, ser hoy un buen vecino (a), ciudadano (a), una buena persona, cabal, sensible y a la vez activa, es realmente como un reto ante la inconformidad reinante de quienes no haciendo, y poco colaborando y hasta regañadientes, quieren disfrutar de bienes y servicios, comportándose inercialmente o reactivamente nada mas, sin reconocer sus errores o tratar de hacer algo para solucionar los problemas que confronta, que poco contribuyen a realizar.

En el caso del edificio donde vivo, gracias a aquellos vecin@s, que pese a las dificultades han logrado dar también de su tiempo, esfuerzo, conocimiento, paciencia y labor para hacer de nuestros espacios comunes, una extensión de lo mejor de nuestras casas....porque sólo asi poco a poco rescataremos el sentido de comunidad...tan anhelado..mas tan poco cultivado y construido por aquellos otros que lamentablemente sólo se quejan del tiempo, del dinero, del gasto, del no saber....de querer que otro les haga "aunque yo no pague porque yo no confío, no hago, ni doy prestado" y se les olvida sacar de si, aquello que nos hace ser mejores personas, para un entorno valioso por lo que se puede disfrutar de él!